lunes, 11 de abril de 2011

Iglesia de Sta. Mª la Real de Nieva (Segovia-España)


Las obras de la iglesia de Santa María la Real de Nieva se iniciaron en el año de 1393 y tardaron en terminarla unos siete años colaborando en su construcción tanto los vecinos de la recién fundada Puebla como los habitantes de los pueblos vecinos.
La financiación corrió a cargo tanto de la Corona como de las aportaciones de los fieles.
Una vez terminada se entregó a la Orden de Predicadores de Santo Domingo en el año de 1399. Y, en el año de 1400 parece ser que se comienza la construcción del Monasterio, a la vez que se realiza entre 1414 y 1432 la ampliación de la iglesia por la parte oriental.
Estos dieciocho años que se tardó en ampliar y terminar la iglesia puede deberse a dos causas:una a la muerte de doña Catalina de Lancaster la fundadora y la otra, a la necesidad de proveer de nuevos donativos no siendo la situación económica en aquel momento suficientemente buena.
Es una construcción gótica de tres naves divididas en cuatro tramos por medio de arcos fajones y cubiertas por bóveda de crucería cuatripartita, soportada por pilares. Su estructura se corresponde con el tipo de arquitectura gótica castellana de la época.
La ampliación que de la cabecera se hace entre 1414 y 1432 da lugar a la construcción de un amplio crucero que ocupa las tres naves.
Para los estudiosos del arte en este pórtico se puede apreciar una trabajada portada en estilo gótico flamígero con una faja historiada que narra la Pasión y Muerte de Jesucristo en bastante buen estado de conservación.
Se puede apreciar en su temática la Última Cena en su representación más clásica.
El claustro del monasterio de Santa María de Nieva está situado junto al muro sur de la iglesia, con la que se comunica hoy por medio de una puerta situada en el primer tramo de la nave de la epístola, tras el crucero.
Es de planta cuadrada y se organiza por medio de cuatro galerías que dejan en el centro un jardín. La arquería apoya en un alto podio sobre el que apean los pares de columnas. Éstas no son de un solo bloque.
Lo más hermoso del claustro son sus capiteles. Ellos nos van a mostrar el espíritu y las nuevas ansias de vivir que manifiesta la sociedad castellana de principios del siglo XV.
Mientras a los claustros benedictinos y cistercienses de los siglos XI al XIII, no tenía acceso la población laica, en Santa María de Nieva van a poder entrar a él todos los que deseen asistir a las ceremonias que en él se realizan, debido a una nueva concepción de la religiosidad, llevada a cabo por las Órdenes Mendicantes: Dominicos y Franciscanos.
Así pues, vamos a divisar en sus capiteles, por una parte, el pueblo llano formado principalmente por agricultores y por las labores que realiza en su vida cotidiana y, a la nobleza representada, asimismo, por sus ocupaciones de ir a la guerra y de ocio; y por la otra, a la iglesia y a su clero ocupándose de su labor predicadora y de las ceremonias litúrgicas, así como de su participación activa en la vida de la Villa.
No cabe la menor duda que nos encontramos ante un monumento único. Fue declarado Monumento Nacional, tanto la portada de la iglesia como el claustro por R.O. del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes el 19 de junio de 1920.

















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