lunes, 26 de septiembre de 2011

La Fabrica de Hilaruras

El sol vespertino entraba rasgando su luz entre las aristas de los cristales rotos.Penumbra y falsa sensación de humedad nublaban lo que todavía quedaba por ver.Los líquenes se abrazaban con fuerza siempre ahogados en la grasa.Papeles que no contaba nada, amortiguaban nuestras pisadas.El silencio de las maquinas golpeaban nuestros oídos, allí quedaba la inestable barandilla comida por el oxido que las palomas desde lo alto despreciaban.Y quien apostaría por una causa romántica en una época incierta y cambiante, quizás los conos de hilo devanaron nuestra imaginación hasta que solo conservamos aquel recuerdo.Con el último clic ahogado del sonido digital, dejamos inconscientemente la marca del trípode para siempre, nunca nadie volvería a retratar aquel momento que pasaba por mi imaginación.
 


















2 comentarios:

  1. Felicidades Jabier muy pero que muy buenas fotos que pena que a mi no me quedan igual felicidades.

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  2. FANTÁSTICAS FOTOGRAFÍAS!
    una luz fabulosa! le da un toque muy tenebroso!

    ...y además buen narrador!! un 10!!

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