miércoles, 2 de febrero de 2011

Estacion abandonada de ffcc de Bargas (Toledo - España)


Aunque se trata de un modesto Ferrocarril de poco más de 18 kilómetros, esta línea estaba llamada a desempeñar un importante papel en la vertebración de las comunicaciones entre el este y el oeste de la península, pero sucumbió víctima de diversos avatares.

Este Ferrocarril remediaba parcialmente el error histórico perpetrado por el Marqués de Salamanca al dejar a Toledo como estación término de un mero ramal, al permitir el enlace directo con Extremadura. Ya a comienzos del siglo XX se planteó esta posibilidad que no llegó a prosperar.
La línea fue incluida en el Plan Preferente de Ferrocarriles de Construcción Urgente; el 8 de Agosto de 1926 se presenta el proyecto elaborado por el ingeniero José Calabrús Risques.
El 5 de Julio de 1927 dan comienzo las obras, a cargo del Estado, si bien tuvieron un parón general hacía el año 1931. En enero de 1936, un informe titulado “El problema de los ferrocarriles en construcción” de la Oficina de Estudios de las Compañías del Norte y MZA, incluía el Ferrocarril de Bargas a Toledo en el grupo de las líneas que debían suspenderse y estudiar su abandono.
El presupuesto de construcción de todas estas líneas, en el año 1936, ascendía a 287,4 millones de pesetas, de los que sólo se habían gastado 43,5 millones, estando comprometidos otros 8,9 millones, lo que suponía que faltaba por gastar la mayor parte de la inversión.
Parece ser que cuando se decidió paralizar las obras, en el Bargas-Toledo ya se llevaban invertidas algo más de la mitad del presupuesto de infraestructura; se habían gastado concretamente 3.600.000 pts. de los 6.800.000 pts. previstos, a los que había que añadir otros 3.600.000 pts. del proyecto de superestructura realizado por el ingeniero de caminos Enrique Pastor Pacheco en 1932.A pesar de las expectativas, las únicas circulaciones de viajeros que se efectuaron fueron entre Toledo y Bargas, donde enlazaban con los trenes de la línea de Extremadura.
En Enero de 1941, una inundación derribó el pequeño puente que se encontraba cerca de la entrada a Toledo provocando la interrupción del servicio. El golpe definitivo llegó el 26 de Febrero de 1947 cuando otra inundación volvió a llevarse el mismo puente, quedando definitivamente suspendido el servicio, con lo que posiblemente se puede considerar que el Ferrocarril de Toledo a Bargas fue uno de los que tuvieron una menor vida comercial; escasamente ocho años.
En 1972 se autorizó el abandono y la desafección de los terrenos, quedando parte de ellos como caminos vecinales y otros invadidos por explotaciones agrícolas o desguaces de coches.
A la fecha de hoy ya nada queda, quizas las pintadas de la ultima fiesta Rave, montada por el Colectivo Trauma de Toledo.


 
















 

martes, 1 de febrero de 2011

Necropolis de San Isidro (Madrid - España)

El cementerio de San Isidro de Madrid  se construyó como ampliación del Cementerio de la Sacramental de San Pedro y San Andrés Cementerio de San Pedro y San Andrés, recibe en la actualidad el nombre completo de Cementerio de la Sacramental de San Isidro, San Pedro y San Andrés. Siendo propiedad de la Archicofradía del Santísimo Sacramento, San Isidro Labrador y Ánimas del Purgatorio.
La Sacramental de San Pedro y San Andrés Cementerio de San Pedro y San Andrés, fue el segundo que se construyó con la autorización por R. O. de  9 de marzo de 1811, habiendo sido el primero el Cementerio General del Norte (llamado vulgarmente de la Puerta de Fuencarral), pero el primero de las Sacramentales, de los cementerios que se construyeron fuera del casco urbano ante la prohibición del rey José Bonaparte de enterrar a los difuntos en el interior de las iglesias. 
La ermita, la Sacramental y los terrenos colindantes fueron confirmados en su posesión a la Sacramental por el rey Fernando VII el 18 de septiembre de 1814.
Durante el siglo XIX  se convirtió en el cementerio de calidad de Madrid, siendo el preferido por la aristocracia, los políticos, los grandes burgueses y los artistas, lo que nos ha legado, entre sus siete patios, un conjunto de panteones de gran calidad arquitectónica y artística dentro del monumento funerario. Los arquitectos empleaban todos los recursos disponibles, enriqueciendo sus trabajos con elementos escultóricos y la presencia de oficios artísticos de cantería, forja, vidrieras y esmaltes. Estando considerado uno de los cementerios más interesantes de Europa. Está catalogado como Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico.
De los siete patios que conforman el cementerio los tres más antiguos son también los tres más interesantes. Estos son rectangulares, de forma claustral, en la que se encuentran los nichos, que es la parte más sobria.
El más antiguo de los patios es el de San Pedro 1811, diseñado por Rafael Isidoro de Hervías y en él se pueden encontrar las sepulturas de Antonio Fraseri (médico de Fernando VII), de Bernardo Conde (director de la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro), Campomanes, la familia Madrazo. Es de señalar también, que desde este patio se tienen unas panorámicas espectaculares de Madrid.
En el patio de San Andrés de 1829 y obra de José Llorente, descansan entre otros el general Diego de León y el conde de Toreno.
El patio de San Isidro es obra de José Alejandro Álvarez construido en 1842 y en él descansan personajes como Leandro Fernández de Moratín, Ramón de Mesonero Romanos, Antonio Maura, José Canalejas, Consuelo Bello (La Fornarina) Manuel Montes de Oca...
A mediados del Siglo XIX se hace necesaria una nueva ampliación, construyéndose el patio de la Concepción, de estructura neoromana de columnatas y torreones, que encierra un formidable conjunto de panteones con todos los estilos del siglo XIX.









Palacio de los Gosálvez (Villalgordo del Jucar - Albacete)

Está situado al norte de la provincia de Albacete, en el límite de esta con la provincia de Cuenca.




El Palacio de los Gosálvez sigue el estilo francés versallesco típico de los palacetes del norte de España a principios del siglo XX .
El palacio consta del edificio central con tres plantas y dos alas de una planta, una a cada lado del edificio central.
 

 
 
El tejado era de zinc y fue saqueado al igual que gran parte del palacio, quedando solo el tejado de madera que estaba revestido de zinc.
En el interior, entrando por la puerta principal, nos encontramos con un gran hall y una chimenea de carbón.
También hay una escalera imperial, que está muy deteriorada, y otra escalera de caracol.
El mobiliario fue saqueado y las decoraciones de techo y paredes están en muy mal estado.


En los alrededores se conservan los restos de lo que fue un pequeño complejo industrial surgido a mediados del siglo XIX y del que se conservan algunos restos.




Su interior denota el buen gusto con el que fue construido y decorado.
Magnificos balcones de madera y sus caracteristicos fraileros dan un aspecto pictorico a sus ya abandonados pasillos, la maleza se apodera de sus suelos entarimados y fajeados por baldosa decorada a base de motivos geometricos; todo ello haciendo juego con los frisos de madera que protegen las paredes.




Sus techos estan plagados de motivos ornamentales en escayola, dandole ese aspecto tipico y recargado en las casas de gente acomodada de la epoca.
 
 
Este es un claro ejemplo de como dejamos en manos del olvido nuestro patrimonio.
Al menos nosotros nos llevamos un trozo de ese pasado para inmortalizarlo aqui y ahora