jueves, 10 de marzo de 2011

Hospital de Beelitz-Heilstätten (Berlín - Alemania).

Situado en Alemania, al suroeste de Berlín, cerca de Potsdam, en el interior de un denso bosque de pinos el hospital de Beelitz-Heilstätten se empezó a construir en 1898 para ser terminado 4 años después. Contaba con 60 edificios (cuya última fase de construcción finalizo en 1930) esparcidos a lo largo de 200 hectáreas.
El complejo contaba con edificios separados para diversos usos y especialidades. Enfermedades contagiosas, rehabilitación, crónicos, etc. junto a los edificios para el personal y la administración. Incluso contaba con su propia planta de generación eléctrica, un salón de actos y capilla.
La estructura era un tanto curiosa, ya que los edificios destinados al tratamiento de hombres y mujeres estaban físicamente separados, quedando la parte este reservada tanto a pacientes femeninas como a trabajadoras, y la parte oeste reservada para hombres.
Durante la Primera Guerra Mundial, el sanatorio se convirtió en hospital de guerra llegando a albergar, entre 1914 y 1915, hasta 17500 convalecientes. Uno de ellos fue Adolf Hitler, que pasó allí una temporada en 1916 para recuperarse de las heridas que sufrió (especialmente en su pierna) durante la batalla de Somme.

Tras la Segunda Guerra Mundial, al igual que muchas otras instalaciones en la antigua Alemania del este, este sanatorio fue reconstruido y utilizado por los soviéticos que lo convirtieron el en mayor hospital militar fuera de territorio de la URSS hasta 1995.
Algunos edificios han sido recuperados como hospital y funcionan como centro pediátrico, centro neurológico y una unidad especializada en la enfermedad de Parkinson.
Sin embargo la mayor parte de las 200 hectáreas que ocupan los edificios del sanatorio se encuentran en ruinas...

















El reportaje fotográfico ha sido realizado por Mads Eneqvist. Nacido en 1980, en Fredensborg al norte de Copenhague, Dinamarca.

miércoles, 9 de marzo de 2011

domingo, 6 de marzo de 2011

Monasterio de San Jerónimo de Guisando (Avila - España)

Bienvenidos al Monasterio de las Cuevas de San Jerónimo de Guisando, quizás uno de los abandonos mas espectaculares de la geografía española.
El Monasterio de San Jerónimo de Guisando, fue fundado en 1375 a raíz de una leyenda que narra la aparición de la Virgen a unos monjes que vivían en cuevas.

La obra principal, o reforma, se realizó según el estilo renacentista tras un incendio.
El conjunto destaca el claustro, de dos pisos de arcos rebajados o escarzanos sobre sencillas columnas que junto a la capilla gótica es lo único que se conserva.
El templo, con planta en forma de cruz latina y cabecera semi octogonal, dispone de tres pequeñas naves y un coro de granito con pilastras toscanas. La cúpula y la bóveda, ya derruidas, de ladrillo tabicado.
Por fin después de mucho caminar nos vemos recompensados por la estampa que ven nuestros perplejos ojos.
Quien hubiera imaginado semejante jardín escondido entre aquella maleza de zarzas y mas zarzas.
Yedra que sustenta y engulle pilares y ciclopeos muros de granito,abrazando arcos y columnas
Un claustro con jardines donde poco cuenta la mano del hombre, columnas talladas de granito estranguladas por centenarias hiedras, serán la antesala al templo.
Muros por donde la vegetacion rodean los arcos que los unen, silencio roto por el canto de algún pájaro.
Algunos detalles como los dinteles de las puertas principales en granito con simbologías decorativas pueden confundir la fecha de construccion; pensamos han reutilizado elementos pretéritos en su construcción.
Tras mas de tres horas perdidos, deambulando y absortos en medievales pensamientos, dejamos atrás las ruinas de un glorioso pasado que volveremos a revivir halla cuando los fríos invernales y la niebla nos escondan de curiosas miradas.