viernes, 1 de abril de 2011

Mansión El Espinar (Segovia-España)


Nuevamente por tierras Segovianas tenemos la suerte de encontrar casualmente otro chalet abandonado, aunque este mas que un chalet parece una mansión, a tenor de las calidades constructivas del mismo, tanto en sus exteriores, como en su interior.
Lo primero que llama la atención es su acceso. Una gran escalera en granito jalonada a ambos lados de ornamentos en el mismo material, abundante en la zona nos conduce a un intrincado laberinto de jardines.
Dos construcciones forman el complejo. La primera más humilde y antigua esta en un punto sin retorno, solo quedan en pie sus muros exteriores y forjados; consta de tres alturas y sótano, imaginamos pudiera ser la vivienda de los guardeses.
El edificio principal construido todo en granito y tejados de pizarra consta de tres plantas y torreón, las dimensiones exteriores son dignas de una mansión. Sobre el porche de la entrada principal una gran terraza, todas sus ventanas están protegidas por fraileros metálicos a modo de celosía.
Antes de entrar en su interior paseamos entre una variada arboleda de abetos, arizonicas y pinos entre otras coníferas adecuadas a la climatología de la zona. En la parte principal de los jardines una fuente estilo versallesco preside la estampa.
Terminada la exploración exterior accedemos al interior de la vivienda por unas escaleras de granito, este material es omnipresente en todo el complejo constructivo. Un gran hall nos recibe, en él una vidriera emplomada con motivos animales deja pasar la velada luz y sus policromías.
No cabe duda que sus dueños poco repararon en gastos al llevar a cabo esta construcción; suelos de mármol con zócalos a diferentes tonos adornan las diferentes estancias. Un magnifico salón y otro adyacente ocupan la mayor parte de la planta baja. Una chimenea de mármol preside el salón principal, su frente está compuesto de arcos con espejos empotrados, elemento que multiplica el tamaño del mismo.
En el salón contiguo o comedor la chimenea que lo preside es algo mas rustica, el lateral exterior es una gran cristalera que ilumina agobiantemente la totalidad de la estancia.
Imaginamos como seria aquel lugar con sus muebles, ya que de ellos no queda absolutamente nada.
La carpintería de las ventanas esta realizada en maderas nobles y construidas sobre arcos de medio punto; tanto estas como las persianas y puertas son de un mismo material.
Ahora toca visitar las estancias superiores. A estas se accede por una gran escalera, su pasamanos elaborado de una sola pieza yace tirado en el suelo.
Nuevamente la opulencia nos sorprende, las puertas de las habitaciones también están hechas sobre arcos de medio punto, con cuarterones y en su parte superior estos son redondos y acristalados.
Todos los techos están decorados por exageradas molduras de escayola, dando un aspecto muy palaciego a la totalidad de la construcción.
Los cuartos de baño que no son pocos han sido expoliados, no quedando ni un solo elemento sanitario, solo sus baldosines biselados quedan en sus paredes; estos son del mismo tipo que podemos encontrar en la antigua estación abandonada de metro en Madrid, hoy en día restaurada para disfrute de todos los curiosos.
Después de pasar mucho rato deambulando por todos y cada uno de sus huecos abandonamos aquella mansión para que siguiera su solitaria lucha contra los elementos y quizás algún nuevo vándalo. Solo la resistencia del granito y las punzantes zarzas de sus jardines le servían como aliados contra el olvido y abandono.
La construcción data aproximadamente de los años 50-60.

















miércoles, 30 de marzo de 2011

Las Mimbreras (Segovia-España)

 
Realmente no es una construcción abandonada aunque a primera vista lo parezca, allí encontramos caballos sueltos por la finca, lo que hace pensar que en la actualidad se ha convertido en morada para el ganado.
Magnifica construcción de tres pisos, con grandes galerías acristaladas que dejan pasar la luz a todas y cada una de sus estancias, incluso todas o la mayoría de sus puertas interiores también son de cuarterones de cristal traslucido.
La fecha de construcción de este magnífico chalet la situamos aproximadamente en los años 60-70.
Su fachada principal está presidida por una gran piscina o estanque, ya que sus dimensiones hacen dudar; toda ella rodeada de una variada arboleda.
Es una vivienda a la que no le falta detalle, calefacción individual en todas sus habitaciones, baño en cada una de ellas. No cabe duda que sus propietarios son o fueron gente acomodada.
Si algo llamo poderosamente mi atención fue la cocina, con unas dimensiones dignas de un apartamento y un magnifico coche abandonado en la parte posterior de la casa.
Según parece el contenido de radioactividad que posee el granito es alta, ese dato era desconocido para nosotros y quizás dentro de unos años la inocente visita a este chalet nos cueste la vida; sin embargo vida solo hay una y esta es para vivirla.

















lunes, 28 de marzo de 2011

Central Termica de Aliaga (Teruel-España)


La construcción de la Central Térmica de Aliaga se inicia en 1949. Cuando entra en funcionamiento, en 1952, es la mayor y más moderna de las centrales térmicas españolas.
La obra es de una gran envergadura, con una nave principal de calderas de 76 m de longitud y 36 m de altura.
Disponía de una gran caldera Mercier, construida en Zaragoza, y otras dos más pequeñas Babcock Wilcox procedentes de Bilbao.
En la nave de máquinas se instalaron en un principio dos grupos de generadores, con una producción de 10.000 kW cada uno. A ellos se unió en 1958 un tercer grupo con una caldera Walther de otros 25.000 kW.
A pleno rendimiento, la central llegó a dar una producción anual de 280 millones de kW/hora.
La ampliación de la Central Térmica en 1958 abre un periodo de máxima producción eléctrica, pero desata a la vez la crisis de la minería local, que no podía suministrar las 900 Tm de combustible que la Central necesitaba.
La escasa rentabilidad de las minas lleva progresivamente a su cierre: Campos en 1955. Las Eras en 1960 y Hoya Marina en 1964. El carbón se trae entonces por carretera desde otras cuencas mineras turolenses.
El agua necesaria para la refrigeración y producción de vapor se obtenía del Embalse de Aliaga. La presa se construyó en el Río Guadalope, a escasos metros de la Central, aprovechando el estrechamiento del valle que se produce a la entrada de la Hoz Mala.
El sistema de refrigeración era de circuito cerrado, consiguiéndose de este modo que el único consumo de agua fuera el producido por evaporación.
En 1982 se produce el cierre de la Central Térmica, una vez cubierto su periodo de vida útil. La población del municipio, que a principios de los años '60 se había acercado a los 2000 habitantes, desciende entonces hasta 500.
Las minas, el edificio de la Central y las propiedades inmobiliarias de E. R. Z. en la zona son vendidas o abandonadas.