viernes, 8 de abril de 2011

Central Hidroeléctrica (Toledo-España)

Solo queda el silencio, porque sus compuertas ahora duermen abrazadas por la herrumbre.
Quien dejo mudas aquellas gigantescas ruedas dentadas.
Ya nadie se paraba a mirar la maleza que temporada tras temporada, deboraba sus humildes muros de ladrillo castellano.
Quien nuevamente apago la luz del olvido en aquella solitaria central hidroeléctrica.











jueves, 7 de abril de 2011

Señorio de Montalban (Toledo-España)

Este despoblado se encuentra ubicada en la tierra del antiguo señorío de Montalbán al pie de los Montes de Toledo, perdido en medio de un paisaje estepario.
Cereal y pastoreo, debieron ser sus precarios recursos de subsistencia. Casa de piedra y adobe, diseminadas entorno a la soledad, yacen inertes al paso de los siglos.
Vasijas trabajadas sobre tosca piedra bajo la sombra de los tejados, son nuestros únicos expectadores.
Comenzaba la primavera, cuando una ola de polvo sahariano recorrió aquellos callejones, dejando a su paso todo teñido por un velo sepia.













martes, 5 de abril de 2011

Vallekas PAU, decadencia anunciada (Madrid-España)

Con sus bulevares sobredimensionados que se extienden hacia el horizonte, carentes de tráfico o paseantes, y sus aisladas agrupaciones de edificios, recogidas entre solares vacíos, parques semiabandonados, reservas de suelo, viejas vías pecuarias y espacios “verdes” sin definir, el ensanche de Vallecas en el sureste de Madrid revela la desmesura del boom inmobiliario de la última década y la desolación de la crisis actual.

Son proyectos ganados en concursos abiertos por sus autores, que proponen investigar nuevas maneras de ocupar el terreno, nuevas técnicas constructivas, nuevos materiales y nuevas configuraciones tipológicas.

En su espíritu inventivo, los proyectos mantienen vivo el viejo impulso de la arquitectura racionalista de crear los prototipos de una futura utopía social. Las reivindicaciones de los maestros del movimiento moderno del siglo pasado por una vivienda social sana, digna y funcional, bien iluminada y ventilada, y ubicada en un barrio dotado con servicios básicos.

La colección más densa de proyectos públicos se encuentra en el bulevar de la Naturaleza, alrededor de sus famosos “árboles de aire” del estudio Ecosistema Urbano, ahora reproducidos para el pabellón de Madrid en la Expo de Shanghai.

Los “árboles de aire”, plazas de sombra envueltas en mallas verdes de vegetación, ocupan los cruces del bulevar, cerrando vistas que en el resto del ensanche son demasiado abiertas. Son los únicos lugares en la zona donde se oye el canto de los pájaros. Alrededor se sitúan algunos de los proyectos más atrevidos de la EMVS, con acabados de planchas metálicas galvanizadas, texturas corrugadas y colores de una intensidad pop.

Es una auténtica utopía de la joven arquitectura madrileña, apenas un cruce de calles, como las utopías suelen ser.

En una de las manzanas se encuentra la propuesta de Enrique Barrera y César de la Cueva, del estudio Haiku Arquitectura, que rompen con la típica manzana cerrada del barrio. En su lugar, hacen flotar sobre el solar varias barras extendidas de viviendas, apiladas unas sobre otras, y deslizándose sutilmente en sus orientaciones. Están sujetas exclusivamente por las columnas de las escaleras y ascensores, mientras cerchas de dos plantas de altura en cada barra permiten luces de hasta 18 metros.

En una manzana próxima, Javier Camacho y María Eugenia Macías han proyectado un bloque de viviendas como si fuera un gran armario de madera lacada, donde las ventanas se ocultan del sol detrás de puertas plegables. Para las fachadas han empleado un nuevo sistema ligero de tableros baquelizados de alta densidad, de color mostaza, y facetada para reflejar la luz de la tarde. El juego de colores y texturas continúa en el otro lado del bulevar, donde Hugo Araujo y Marién Brieva han creado una manzana-fortaleza rematada por torres recubiertas de planchas metálicas de un color verde ácido, en donde cada planta es un piso individual.

La zona también recoge obras de arquitectos más experimentados. En los bloques proyectados por Mariano Bayón se destacan las luminosas fachadas de vidrio. Eugenio Aguinaga ha salpicado las fachadas de otra manzana con rojos, naranjas y amarillos, una variación sobre el colorido proyecto en la zona de Campamento que realizó con el arquitecto mexicano Ricardo Legorreta. Y Salvador Pérez Arroyo, junto con Eva Hurtado, han proyectado una obra contundente y rigurosa, con bloques de hormigón blanco que parecen flotar sobre el suelo, animados con elementos de color y huecos a gran escala.


Epilogo

Que pasara dentro de un par de decadas o menos, cuando sea necesario un mantenimiento de esas atrevidas fachadas.
Esos andamios diseñados para que por ellos trepasen las enrredaderas que hoy en dia ya están marchitas. Monumentales fachadas metálicas, donde solo el oxido en silencio abrazan las estructuras.
Cuanto tiempo aguantaran las hoy todavia impolutas fachadas el asedio de los grafiteros, para dejar plasmado el arte de los que pronto abandonaron la escuela.
Cuando todo ocurra, nosotros o alguien nuevamente seremos testigos del Arte de la decadencia.























 

lunes, 4 de abril de 2011

Iglesia Templaria de Melque (Toledo- España)

 

Es un edificio visigodo desde el punto de vista cronológico, pero con soluciones protomozárabes.
Fue construida en la primera mitad del siglo VIII y es el monumento mejor conservado de la España altomedieval. Su técnica constructiva es herencia directa de la arquitectura tardorromana.
 
Sin embargo, los escasos elementos decorativos que se conservan (filigranas de estuco en los arcos torales del crucero) la ponen en relación con influencias cristianas orientales de Siria o Jordania.
 
Melque pudo ser en un principio un mausoleo destinado al enterramiento de un alto personaje del Reino Visigodo de Toledo. Más tarde, la iglesia fue reformada por lo menos dos veces.
 
Los Templarios de la Reconquista convirtieron la iglesia en torre defensiva, transformándola en una turris a la romana. Esta torre sobre el cimborrio ha sido recientemente desmontada. Tenía un porche con tres aberturas, hoy desaparecido.
La planta es cruciforme, con un ábside central; los dos ábsides laterales fueron añadidos más tarde. Se conservan íntegras sus distintas naves, algunas capillas laterales y una sala dotada de arcos de herradura muy pronunciados. Se conserva también un nicho probablemente del fundador del templo.
 
El presbiterio es amplio como corresponde a una comunidad monástica y a ambos lados de él pueden apreciarse arcos de medio punto achatados. Sobre la bóveda se conserva la torre musulmana a la que se accedía por escalera exterior.
 
Su fábrica es de enormes bloques ensamblados en seco, que recuerda el acueducto de Segovia. La molduración está calculada en codos romanos y es similar a la de San Pedro de la Mata, también en Toledo.
 
Santa María de Melque nació como conjunto monástico en los siglos VII y VIII dentro de lo que era la capital del reino visigodo, Toledo. Su fecha de construcción inicial es muy antigua, del siglo VII, que coincide con el final del reino visigodo. Probablemente su construcción se paralizó cuando comenzó la llegada de los árabes y se terminó y se reformó después.
 
En su origen hubo en aquel lugar una quinta romana con cinco presas sobre los dos arroyos que rodean el montículo rocoso. Luego se construyó el monasterio con edificios organizados en torno a la iglesia.
 
La conquista musulmana de la península ibérica no terminó inmediatamente con este núcleo monástico pues se tienen testimonios de la pervivencia de una comunidad mozárabe que luego desapareció. Sus construcciones fueron aprovechadas como núcleo urbano y su iglesia se fortificó con la construcción de una torre sobre la cúpula de la iglesia, torre que se sigue conservando.