jueves, 14 de abril de 2011

La estación de Telegráfos abandonada?


En nuestros escasos cuatro meses de andadura, hemos recibido comentarios de todo tipo. En concreto uno y no por repetirse en varias ocasiones, es el que más ha llamado mi atención.
No son pocas las personas que en su celo por salvaguardar el estado de ciertos abandonos oculta su localización geográfica, así como cualquier dato que haga referencia al mismo y sirva para su posible localización.
Esta máxima o consejo la hemos recibido en varias ocasiones, ya fuera en comentarios públicos o privados.; siempre nos ha resultado curioso. Sin embargo debemos dar toda la razón a quienes nos aconsejaron con ese buen criterio.
Aunque la mayoría de los sitios visitados son de sobra conocidos por la mayoría, si algunos todavía se pueden considerar relevantes; por ese motivo en el artículo que hoy os traemos, omitiremos cualquier referencia que sirva para su localización, ya que el mismo lo hemos encontrado, sin que todavía que nosotros sepamos haya sido visitado por nadie.
Esta antigua estación de tren y telégrafos despoblada, nos sugiere como fue la vida en la misma hasta su desmantelamiento.
Todo en ella esta como el primer día o quizás debiéramos decir como el último día. En cualquiera de los casos, nos encontramos con un estado de conservación magnifico, tanto en contenido, como en continente.
Podríamos contar infinidad de cosas sobre este nuestro hallazgo, pero en esta ocasión, dejaremos que sea vuestra imaginación quien ilustre nuestro artículo.


























 

miércoles, 13 de abril de 2011

Estacion de ffcc de Ortigosa de Pestaño (Segovia - España)

Para desgracia de muchos aficionados a la exploración de lugares abandonados, la mayoría de los enclaves se encuentran en pésimas condiciones.
No solo el tiempo y la naturaleza se encargan de su aniquilación; la mano del hombre, una vez más es la autentica destructora.
Los expolios materiales, hoy en alza debida en gran medida a la crisis que atravesamos.
Los niñatos...esos que abandonaron a temprana edad la escuela y practican en muros y paredes con dificultad caligráfica, su creativa firma.
En fin, cuesta tiempo y dinero visitar muchos de los lugares que aquí mostramos. Dejamos constancia de lo que nuestros objetivos captan. Sin embargo siempre tenemos la sensación de la falta de respeto por los mismos.
En esta ocasión y seremos criticados por contradecirnos en lo anteriormente explicado, vamos a mostraros un abandono ferroviario de primer orden.
Como encabezamos nuestro blog, repetimos nuestra filosofía:
"Lo importante no es como encuentras los sitios, lo realmente importante es dejarlos como los has encontrado".


 La línea ferroviaria Segovia – Medina del Campo fue inaugurada en abril de 1884, pero no entró en servicio hasta meses después.
Esta línea fue gestionada por la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España.
La longitud de su trayecto fue de 92 kilómetros, pasando por diversos pueblos de la provincia de Segovia y de Valladolid.
Toda la línea era de vía única. Por estas vías circularon trenes expresos, rápidos, correos y mercancías hasta que el Gobierno finalmente clausuró la línea.
Fue una línea que resistió el año negro del ferrocarril español, en el año 1985, pero sólo momentáneamente.
En septiembre de 1993 se suprimió el servicio debido a la escasa rentabilidad de los últimos años a lo que se añadió la mejora de las carreteras, causas que motivaron el declive de la línea.






















 

martes, 12 de abril de 2011

Electro Harinera Nava de la Asunción (Segovia-España)

 
Buena suerte pensé en un principio, mas adelante y codicioso de saber...dije:
"Mucho mas deberíamos madrugar, para llegar a los sitios a un hora prudente y poder conversar con los parroquianos de lo que nos interesa".
 
Allí estábamos, bajo un sofocante sol primaveral frente al imponente edificio de la vieja Electro Harinera.
El pueblo yacía dormido después de la ingesta; nadie en las calles, ningún perro ladraba nuestra presencia…algún malpensado dijo: “Ahora sería el momento”.
Que mal sonaron aquellas palabras, pero eso pensábamos en nuestros adentros. Sin embargo, dirige quien dirige y no sería hoy el día de la excepción.
Comienza ese tonto paseo, con cara de turista hawaiano cercando la presa, buscando el rincón, el punto débil de tan magnífica estructura.
Paredes lisas protegidas con cerrajería de la época, tres pisos y cubierta inclinada a dos aguas, todo ello situado a los ojos de curiosos y maleantes.
 
La estampa no podía ser más tentadora y desalentadora, sin embargo aquí solo había comenzado el empeño.
 
Algunos detalles indicaban que quizás antaño hubo una parada de tren; el terreno aplanado, encauzado en un ancho paso, jalonado a ambos lados de resto de ladrillo y cemento, dieron que pensar.
Desde este nuevo ángulo, el éxito de nuestra empresa comenzaba a tomar forma. Con el sol quemando nuestra retina, intentábamos ver esa grieta vulnerable para el comienzo del acoso.
 
Efectivamente la presa ya era nuestra, al menos eso pensamos en un principio.
 
Nuevamente el hierro se aferraba a los viejos muros de rojo ladrillo; a más de cuatro metros de altura, un gran ventanal dejaba intuir los secretos que allí se guardaban.
 
Miradas encontradas se cruzaban en todas direcciones, todos gritaban en silencio aquella expresión: “Nadie lo conseguiría”.
Todavía quedaba una opción…La madre Naturaleza. La peor y más peligrosa de las opciones, pero una vez allí, solo quedaba apostar por el éxito, el fracaso no era una opción.
 
El espinoso abrazo de la planta trepadora nos invitaba lujuriosamente a la locura, solo un instante después el silencio se rompió con un chascarrillo:
“No estamos locos, sabemos lo que queremos, vive la vida…”