jueves, 19 de mayo de 2011

Convento de las Monjas (Torrique - España)

Casualmente alguna información habíamos recopilado de este Convento, después de una laboriosa búsqueda en google maps, conseguimos sacar unos precarios puntos GPS, años hacia que no utilizaba este practico aparato y hablo de los antiguos, esos que no tenían dibujitos y solo podías ver en pantalla unos numeritos y flecha indicando la dirección adecuada, eso sí siempre en línea recta.
Solamente encontrar el desvío en la carretera para ir al lugar ya fue complicado. El gran número de explotaciones agrícolas en la Vega del Tajo, hacen difícil su localización ya que se han abierto nuevas pistas y caminos de acceso a las fincas.Dos veces fue necesario repetirlo para llegar al convento. El primer día debido a las lluvias en camino se había convertido en una trampa de barro botijero, no hubo más remedio que desistir, ya que problemas allí significa que el servicio de grúa de tu compañía se lavara las manos. La prudencia triunfo por encima del deseo por llegar y explorar el dichoso siti
A la semana siguiente con un buen sol, cielo despejado y sin previsiones de cambio, atacamos el enclave por segunda vez.
En un principio la pista es clara y de buen firme, a sus lados pequeños huertos y casas de fin de semana. Preguntamos a la primera persona que nos encontramos en el camino. No sabía de qué le estábamos hablando... miramos la maquinita y seguimos por el camino principal dirección a la zona baja de la vega, allí pensábamos estaría situado nuestro destino. Nada más lejos de semejante pensamiento.
Nuevamente paramos a preguntar a un señor de avanzada edad, pensamos que este por su edad si podría darnos algún dato y así fue, quedando en entredicho nuestras averiguaciones cibernéticas.
En primer lugar nos indico en la lejanía un camino poco visible que subía los cerros, para llegar a ellos debíamos cruzar el Tajo y por la zona donde nos encontrábamos aquello no tenía pinta de tener un puente o paso lo suficientemente seguro como para atravesarlo con un Golf. En fin, primero habría que buscar ese punto y después decidiríamos que hacer.
Su localización no se dio nada mal, llegamos a la primera. Allí encontramos una pequeña central eléctrica que aprovecha la canalización del rio para obtener energía hidroeléctrica y como no cabía esperar de otra manera, allí estaba el puente... el camino se presentaba sin problemas
Ya nos frotábamos las manos, el GPS decía que estábamos muy cerca del destino, pero solo se divisaban montes y mas montes, pistas y más pistas, en general una orgia de caminos. El GPS excepto para coger el rumbo indicado y seguir a pie ya podíamos guardarlo, de nada nos serviría.
Total nos dimos unos millones de vueltas monte arriba, monte abajo; hasta que la casualidad quiso que al subir una empinada loma nos diéramos de bruces con el Convento de las Monjas.
Estos son algunos de los datos obtenidos para ilustrar nuestra pequeña aventura.
Ruinas del convento de las monjas y oratorio, ubicado éste en la Dehesa de Torrique.
El paso del tiempo ha perjudicado mucho este lugar, además de los continuos expolios por parte de vándalos desalmados que se han llevado Tinajas, maquinaria agrícola antigua, prensas preciosas de aceite que hasta el año pasado seguían en estas ruinas.
Un dato curioso, el convento era una zona de recreo para los Frailes, unas instalaciones en las cuales gozaban hasta de una piscina olímpica y de una servidumbre exquisita.
En el término de Torrique había algunos molinos, uno de ellos propiedad del conde. Los diezmos que pertenecen a Santa María Magdalena producían dos fanegas de trigo y el voto a Santiago ciento veintidós fanegas.
En los años de mala cosecha de uva, el vino se vendía en una taberna pública, y en los buenos, en las casas de los cosecheros.
La sociedad en 1752 se repartía de la siguiente forma: 5 eclesiásticos, 1 cirujano-sangrador-barbero....A la actividad comercial se dedicaban: tendero, tabernero y 3 arrieros labradores que llevaban vino y aceite a Madrid y a la Granja.
En la artesanía destacaban, un panadero, 5 labradores, 2 albañiles, 2 herreros, 2 zapateros y 1 sastre. Otros datos de aquella época son la existencia de 64 jornaleros, 2 molineros y 11 pastores.





















 
 

Bodega abandonada (Aranjuez - España)


Perdidos por el Suroeste de la provincia de Madrid, en la comarca de Las Vegas junto al rio Tajo, encontramos algunos cortijos abandonados.
Aunque muy destruidos interiormente todavía están a salvo de los grafiteros  y podemos ver su arquitectura en un relativo buen estado.
Tres fueron las haciendas que encontramos, la primera de la serie es la que a continuación os mostramos, pensamos que debió ser una bodega a tenor de las tinajas allí encontradas. Adyacentes a este edificio principal encontramos otros de menor tamaño e importancia.
Sin embargo en su interior encontramos restos de la historia de sus moradores.
Como meteorológicamente no era un día para estar en los campos, no tuvimos la oportunidad de coincidir con ningún labriego que pudiese ofrecernos información a cerca de aquellos lugares y sus moradores. En internet también es nula su información, excepto la localización vía  satélite de los mismos.
Sentimos no poder ofrecer más datos, esta vez tendréis que imaginar lo que allí ocurrió y disfrutar de nuestras imágenes.














martes, 17 de mayo de 2011

Ruta de las Vegas 3ª parte (Aranjuez - España)


Todo sucedió en tiempos de Guerra, al cobijo de la envidia y el deseo...
Hablan de un ajuste de cuentas, riquezas escondidas entre sus muros...
En días sombríos todavía se escuchan sus quejidos...
En los tórridos días de verano, se huele el salado sabor de la sangre.


















lunes, 16 de mayo de 2011

Ruta de las Vegas 2ª parte (Aranjuez - España)

 
Esta es otra de las haciendas que encontramos en la comarca de Las Vegas junto al rio Tajo.Pensamos que más que una casa de labranza propiamente dicha, debió de ser quizás un lugar de vacaciones.Nos encontramos en el interior de la típica vivienda de los años 50-60, a tenor del mobiliario digamos que sus dueños fueron gente pudiente, aunque no son de materiales nobles, si tienen el típico diseño de la época.Aun estando a pie de carretera, es difícil fijarse en la construcción, que con  el abandono y el paso de los años, la naturaleza y la abundancia de agua en esa zona han permitido que la vegetación abrace sus muros ocultándola de miradas indiscretasEn esta ocasión, como en toda la ruta que estamos divulgando, la información sobre estos brilla por su ausencia.Sentimos no poder ofrecer más datos, esta vez tendréis que imaginar lo que allí ocurrió y disfrutar de nuestras imágenes.