viernes, 1 de julio de 2011

Convento abandonado de la Concepción

La construcción del Convento de la Concepción data de siglo XVI.
Tiene una portada clasicista orientada al medio día, cobijada por un pequeño atrio de columnas.

En las enjutas luces rojas y brillantes dos cruces de Calatrava.
En el interior del convento se encontraba un retablo, actualmente se encuentra en Oropesa (Toledo).

Este convento sirvió durante siglos a diversas comunidades de monjas y es obra de los artistas Bautista Vázquez y Juan de Vivar.
La fundadora de la Orden de la Concepción Franciscana fue la señorita Beatriz Silva de Meneses.

En la actualidad podría albergar el primer monasterio ortodoxo rumano de la Península Ibérica, cuya comunidad ya alcanza casi el millón de fieles a nivel nacional y cuenta con un obispo, Timotei.

El Obispado de la Diócesis, Guadalajara-Sigüenza, y el representante de esta doctrina en España están en conversaciones para buscar un inmueble que pueda acoger a una comunidad de monjes ortodoxos rumanos.

Aunque todavía no han manifestado el lugar concreto en el que se establecerá este monasterio, el vicario general, Eugenio Abad, adelanta que el obispo ortodoxo visitó el antiguo convento de la Concepción.

Paseábamos por sus largos pasillos, encontrando a sus lados las celdas de las monjas de clausura que allí pasaron sus días; pequeñas estancia con no más de tres metros cuadrados con una pequeña ventana por donde cada mañana entraban los primeros rayos de sol.
Algunas camas todavía presidian lo poco que todavía quedaba.
Escaleras de baldosa de barro y mamperlanes comidos por la carcoma, conducían a la estancia desde donde las monjas atraves de las celosías escuchaban misa y podían ver desde la penumbra nuevas caras.
En un rincón casi inadvertido estaba el torno, hoy inmóvil pero no así en otros tiempos, cuando en su interior eran abandonados los bebes no queridos por sus madres.
Aquellos altos y grandes muros ocultaban de ojos extraños la paz que en su interior todavía de disfrutaba, nosotros nuevamente cerramos sus puertas para seguir nuestro particular deambular por paraísos perdidos.
























 

 

lunes, 27 de junio de 2011

Estacion abandonada de ffcc La Gramedosa (Cuenca - España)

Las estaciones de la línea a Utiel conforman un conjunto unitario firmado por el arquitecto vasco Secundino de Zuazo entre 1921 y 1924 que, por su singularidad, merecen atención especial.
Se trata de media docena de edificios de parecidas características e idéntica configuración volumétrica, con leves diferencias en la disposición de huecos y la ornamentación de fachadas.
Tienen dos plantas, con un torreón de una planta más a uno de los extremos, y una bow-window bajo ésta, que juega un papel importante en el entorno rural donde se levantan.
En su base se añade un mirador saliente de tres lados que avanza sobre el andén. Los edificios, de gran sencillez y austeridad decorativa, se levantaron con materiales tradicionales, mampostería, ladrillo visto y teja cerámica.
Su estilo se enmarca en la arquitectura tradicional, aunque adaptada al progreso que representaba el ferrocarril.
Carboneras de Guadazaón (protegida por ley) y La Gramedosa (abandonada) son los principales exponentes de estas singulares estaciones.