miércoles, 1 de febrero de 2012

Castillo de Caracena (Soria - España)


Las primeras noticias que se tienen del castillo corresponden a un pleito en el S. XII entre los obispos de Osma y Sigüenza. A esta época corresponden los restos de la muralla que recorre el alto. Ya en el S. XV es tomado y confiscado por don Pedro de Acuña y el señor de Caracena, Francisco de Tovar, que acuerdan su demolición. Es en 1491 cuando el obispo Alfonso Carrillo de Acuña adquiere el señorío de Caracena y es probable que sea entre 1491 y 1496 cuando el castillo es reedificado en su actual configuración.

El castillo se encuentra situado en un alto de unos 1150m, a un kilómetro de la población en dirección sur, entre los dos cortados que forman el Barranco de los Pilones y el de las Gargantas, que desembocan en el río Caracena. Las más espectaculares imágenes se obtienen desde el Llano del Castillo y desde la difícil subida a los corrales del Chaparral, sobre el Barranco de los Cotos.
Construido en el extremo Sur de la villa, aprovechando parte de la muralla medieval, la fortaleza tuvo un papel relevante en los enfrentamientos entre los Reyes Católicos y Juan de Tovar. Señor de la Villa, durante el siglo XV.

El castillo está formado por dos recintos. El núcleo principal es de planta trapezoidal y albergaría diferentes estancias, el patio de armas y el aljibe.
Sus esquinas se rematan con cubos cilíndricos mientras que la puerta está flanqueada por torres cuadradas y el elemento más destacado es la Torre del Homenaje.
Adaptada a su perímetro se construyó una barrera o muralla exterior. En la que se disponen torres circulares y huecas, preparadas específicamente para la artillería. La defensa se completaba con una "barbacana" o estructura externa, donde se sitúa el acceso a todo el conjunto, y un foso artificial.


















lunes, 30 de enero de 2012

Fabrica de Harinas la Serrana (Cuenca-España)

Donde quedó el traqueteo de tus maquinas, el crujir de tus maderas, aquel olor que sería pan y quien supo del último cerrar de aquellas puertas que nunca más se volvieron a abrir.
Solo el frio te cobija, solo la bruma te esconde y quien es nadie para despertar ese,  tú ultimo sueño.