El tiempo se burla de las voces del pasado, invade las sombras, se cuela en los recuerdos, y se marcha convertido en olvido.
El tiempo convierte sentimientos en recuerdos, los rostros se pierden, los nombres, se olvidan.
El tiempo arrastra consigo latidos, miradas y horas. Te arrastra, cuando despiertas ya es tarde, y olvidas que olvidaste que olvidaste...
El tiempo no espera, no llora; engaña, entierra, desgarra. El tiempo no piensa, solo sigue su camino.
El tiempo deshace los recuerdos, borra las huellas, acaba poco a poco con el mar de la memoria. Y los huecos se vuelven abismos, de esos en los que se cae los viernes cualquiera por la tarde.
El tiempo que yo sepa, solo sirve para olvidar.














