viernes, 25 de enero de 2013

La Carcel

Las cárceles se arrastran por la humedad del mundo,
van por la tenebrosa vía de los juzgados:
buscan a un hombre, buscan a un pueblo, lo persiguen,
lo absorben, se lo tragan.

No se ve, que se escucha la pena de metal,
el sollozo del hierro que atropellan y escupen:
el llanto de la espada puesta sobre los jueces
de cemento fangoso.

Allí, bajo la cárcel, la fábrica del llanto,
el telar de la lágrima que no ha de ser estéril,
el casco de los odios y de las esperanzas,
fabrican, tejen, hunden.

Cuando están las perdices más roncas y acopladas,
y el azul amoroso de las fuerzas expansivas,
un hombre hace memoria de la luz, de la tierra,
húmedamente negro.

Se da contra las piedras la libertad, el día,
el paso galopante de un hombre, la cabeza,
la boca con espuma, con decisión de espuma,
la libertad, un hombre.

Un hombre que cosecha y arroja todo el viento
desde su corazón donde crece un plumaje:
un hombre que es el mismo dentro de cada frío,
de cada calabozo.

Un hombre que ha soñado con las aguas del mar,
y destroza sus alas como un rayo amarrado,
y estremece las rejas, y se clava los dientes
en los dientes del trueno.


Miguel Hernandez "Las Cárceles"


















6 comentarios:

  1. Que maravilla de sitio, como me gustaria haber coincidido con tigo en ese sitio, y la prisionera es un puntazo ¿te acompañaba o estaba retenida ?
    Un saludo jabier

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  2. Buah!!

    Maravillosas fotos!!!

    Este es un abandono de los cuales espero algún día poder visitar!!

    Mientras tanto, me delicio con las fotos agenas!! jejeje

    Genial reportaje!!!

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  3. Un lugar tremendo. Buen reportaje. Un saludo.

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  4. ¿No se rodaron alli escenas de Celda 211?

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  5. Qué pasada de reportaje, mi colegio de la infancia estaba al lado, a un kilómetro escaso, pero aún así, aunque se que lleva años abandonada, nunca me he atrevido a entrar...

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