jueves, 7 de febrero de 2013

Mansión La Toba


Este es nuestro segundo artículo por la serranía de Cuenca. Frente al embalse de La Toba descubrimos por casualidad esta bella edificación, desconocemos el uso a la que fue dedicada; pensamos que pudo ser un lugar de hospedaje debido al gran número de camas y colchones que allí encontramos. Amplias habitaciones con suelos entarimados y lavabos dentro de cada una de ellas, sin embargo para ser un lugar dedicado a la hospedería era extraño que no contara con un bar o similar. Pensamos también pudo ser un lugar de vacaciones para jóvenes, incluso lugar de reunión para cazadores… en fin todo fueron cábalas y mas cábalas.
En su exterior había lo que podríamos llamar un altar improvisado a la Virgen del Recuerdo, con un mensaje a los por allí viajeros. Aunque en muy malas condiciones interiores seguía libre de las hordas de grafiteros. Por los elementos sanitarios de la casa imaginamos que dataran de los años 60-70, clásicos modelos de la casa Roca en loza vidriada.
Además de disfrutar del maravilloso entorno donde se esconde este chalet, experimentamos sacamos algunas fotos llamémoslas diferentes.
 















 
 

domingo, 3 de febrero de 2013

Herreria de los Chorros


Con este primer artículo daremos paso a una serie de artículos dedicados a lugares abandonados en la Serranía de Cuenca.
En el edifico grande aun se conserva bastante bien el vetusto escudo heráldico. Decir que ya en 1732, en el amojonamiento de Cuenca, se cita la existencia de esta Herrería como centro económico y social de la zona muy importante. Su actividad duro, más o menos, hacia finales del siglo XIX.










 

Situada a unos 1300 metros de altitud la vieja Herrería de los Chorros después de casi doscientos años aun sigue ahí, como una fortaleza guardando el paso del puerto. Sus rejas engendradas en el calor de la fragua y sus puertas construidas de tablones de pino curadas por el frio, el viento, la lluvia y los calores estivales no dejan después de tanto años descubrir lo que todavía guarda en secreto.













Al salir del cobijo de sus muros un viento huracanado lanzaba los copos de nieve una vez mas sin compasión.