viernes, 22 de febrero de 2013

Fabrica de paños abandonada de Francisco Gómez-Rodulfo López



La fábrica de Gómez Rodulfo, donde no puedo por menos que mirar con nostalgia el conglomerado de edificios que, desde 1787 en que se fundó como industria textil, fueron poco a poco construyéndose hasta configurar un complejo industrial de primera magnitud que sobrevivió a muchos avatares durante los más de doscientos años que estuvo en marcha. El edificio que más me gusta es la hermosa nave modernista de una sola planta y tres cuerpos, con cubierta acristalada en los tres dientes de sierra, que fue construida allá por 1914 y ampliada, según el diseño original, en 1974. En la parte de arriba de su puerta principal se lee "Navamuño", "Fábrica de paños de Francisco Gómez-Rodulfo López”. Hoy día éstas y las otras naves pertenecen a diferentes propietarios.



















 
 


martes, 19 de febrero de 2013

Hidroeléctrica abandonada



Solo queda el silencio, porque sus compuertas ahora duermen abrazadas por la herrumbre.
Quien dejó mudas aquellas gigantescas ruedas dentadas.
Ya nadie se paraba a mirar la maleza que temporada tras temporada, deboraba sus humildes muros de ladrillo castellano.
Quien nuevamente apago la luz del olvido en aquella solitaria central hidroeléctrica.













 
 


lunes, 18 de febrero de 2013

El Psiquiátrico




Miradas idas sobre pensamientos compuestos de colores definidos por la violación de los sentidos.
Ya las uñas roídas de tanto arañar aquellas paredes inalcanzables, donde unos querían salir tropezando con los que  entraban.
Cuando las pupilas se acostumbraron a la tenue luz que las celosias dejaba pasar, cuando las paredes comenzaron a contar sus secretos...gritos a lo lejos turbaron la paz, acallaron los pájaros y mecieron las hierbas del Psiquiátrico.













 
 


domingo, 17 de febrero de 2013

Mansion Romero Martinez

Encontramos esta mansión en el término municipal de Belmonte; a tenor de unos documentos relativos a lo que hoy llámanos IBI, que por aquella época 1912, contribuían a las arcas con la cantidad de 19 céntimos.
Era la segunda vez que la visitábamos. Seguía con su porte clásico, escondida en la cada vez mayor maleza pero nada había cambiado excepto alguna arruga más en sus paredes y muros.
Rocío nos miraba con cara rara al ver nuestra fascinación por aquellas ruinas, sin embargo también quedo su figura envuelta en aquellas paredes.




























Modelo: Rocio Jimenez Fernadez