viernes, 5 de septiembre de 2014

The antique house



Olor a sal entre pinares, la hora del canto de la cigarra y soledad. Una verja oxidada, un candado roto, una puerta entre abierta y un cristal roto. Esa fue la impresión antes de entrar en la Casa del Anticuario.
La penumbra hacia juego con aquel espectral mobiliario del siglo pasado; muebles y mas muebles de esos tallados a mano cubrían todos y cada uno de los rincones de la casa.
Mientras, los flashes de las cámaras rompían el silencio en armonía con el crujir de nuestras pisadas sobre la tarima.
Enseres, recuerdos y mas recuerdos de los que allí moraron invitaban a imaginar quien moro allí y porque todo fue abandonado.
Una reflexión incierta, una ultima mirada y todo quedo en silencio como lo habíamos encontrado.

 


































 


4 comentarios:

  1. Mágica la mezcla de la casa decimonónica abandonada que muestra los restos del pasado y la joven y guapa henchida de vida, morbo y lujuria. Os felicito.
    Marqués de Alféizar.

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    1. Muchas gracias Sr Marques y bienvenido a esta nuestra humilde morada.

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  2. Hermoso todo, es la pagina mas espectacular que he visto, felicidades ...me encanta todo lo antiguo. Que bien que personas como tu hagan un trabajo tan especial. Dios te bendiga

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    1. Mucha gracias María por tan positiva valoracion

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