domingo, 26 de octubre de 2014

Casa de los Corrios



Como siempre, perdida entre los campos manchegos encontramos aquella finca donde una fecha en el cemento dejaba la impronta de su ultimo cuidador o quizás morador.
Los fríos inviernos ya habían comenzado a hacer estragos años atrás, derrumbando tejados y paredes, aquellas de mampostería que requieren cuidados periódicos. Sus ventanas ya sin cristales, dejaban jugar al viento por todas y cada una de sus estancias.
Esperando llegar al absoluto ocaso de su existencia todavía ofreció su cobijo a nuestras cámaras para ser inmortalizada quizás una ultima vez.


























 
 
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada