lunes, 16 de febrero de 2015

Torralba de Arciel (Soria)



La calle principal nos enseña lo que parece ser un pueblo fantasma.
Torralba de Arciel quedó despoblado hace unos 36 años. El pueblo está deshabitado, pero no abandonado; gente viviendo no habrá, pero sí se mantienen los talleres y los almacenes para la maquinaria, donde acuden a diario.
Torralba fue un pueblo al que llegó la electricidad, buen tendido eléctrico de la época, pero en cambio nunca llegó a tener suministro de agua para las casas, ni potable ni tampoco para las aguas sucias. Ésta es sin duda una de las razones que explican el que un pueblo cercano a Soria, con buenas comunicaciones, quedara deshabitado.
En sus mejores momentos, Torralba llegaría a tener "unas 30 familias, lo que suponían unas 200 personas, pues las familias eran numerosas". De esto no cabe duda, pues no lo confirma una casa que sin duda llama la atención. Casa grande, a media construcción, que se divisa desde casi todo el pueblo prácticamente. Este fue un proyecto de casa para reunir a 4 ó 5 familias, pero que por desgracia nunca se llevó a cabo. La parada de las obras nos ha dejado unas vistas impresionantes. Una pared abierta no enseña un gran entramado de vigas de madera a lo largo de varios pisos de altura, un gran trabajo que por desgracia nunca llegó a estar acabado.

 






































 
 

La  parroquial se sitúa a alas afueras del pueblo junto al río Rituerto y parece hermanada con la de Peroniel del Campo.
Sobre una masa rocosa se construyó un zócalo de sillería sobre el que edificar el ábside de semitambor, edificado con mampostería e hiladas de sillería.
 Éste fue recrecido en época posterior por lo que el alero con sus canecillos y los capiteles de las columnas han desaparecido. En la calle central hay un ventanal de arquivolta muy apuntada sobre columnillas de capiteles vegetales. La portada meridional tiene cuatro arquivoltas lisas con guardapolvos que apoyan sobre las jambas, por encima un rudo tejaroz con canecillos simples y maltratados.
En el interior, el arco triunfal es apuntado y descansa sobre dos semicolumnas con capiteles interesantes por su originalidad. En uno de ellos dos caballeros pugnan armados con lanzas, mientras que en el otro un león y una arpía rodean un castillo del que salen rayos de luz.
El motivo de los caballeros en duelo es más propio en el románico del suroeste provincial, como Caracena y Tiermes y la población guadalajareña de Campisábalos.

 










3 comentarios:

  1. Te quedaron fenomenal, muy bien gordo me gustan!!!

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  2. Gran trabajo Javier, he quedado prendado de ese lugar y de tus imágenes. Un saldo desde Barcelona

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    1. Muchas gracias por tu alago, esto anima a seguir trabajando.
      Desde Madrid un saludo, Jabier Suárez

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