jueves, 21 de mayo de 2015

La Casa del Veterinario



¡Tenerte miedo a tí, tenerte miedo, cuando al burlar tu acometida rara mientras te ponen la tercera vara un verso maletilla salta al ruedo!... ¡Rimas al quite! Y clavaré, si puedo, dos banderillas sin volver la cara. Y. ..rosa en mano.. ¡si ella me ayudara! Solo en la plaza y sin temblar me quedo Puedes toro pasar. Yo no me quito. Catorce pases te daré aunque quedes a medio verso para más aprieto. Un desplante. Y ya sólo necesito un feliz volapié para que ruedes, ¡oh toro!, agonizando en mi soneto.
 
 






















 
 


martes, 19 de mayo de 2015

El Hospital de los Tisicos



Y entonces reconocieron la presencia de la Muerte Blanca. Había venido como un ladrón en la noche. Y uno por uno cayeron los convidados en las salas de orgía manchadas de sangre y cada uno murió en la desesperada actitud de su caída. Y la vida del reloj de ébano se apagó con la del último de aquellos alegres seres. Y las llamas de los trípodes expiraron. Y las tinieblas, y la corrupción, y la Muerte Blanca lo dominaron todo.