miércoles, 8 de marzo de 2017

Pabellon de Girugia



En un tiempo todo este pueblo fue el foco de los afectados por la tuberculosis, tisis; también llamados tísicos:. Hoy en día solo quedan los restos de lo que fue toda una infraestructura hospitalaria.
Y os contaremos una historia que alguien compartió con nosotros:
Una familia acomodada de la zona norte de Portugal, tenia dos hijas mellizas. Una de ellas contrajo la tuberculosis pero el desconocimiento de la enfermedad invitaba a cometer errores irreparables y este fue el caso.
Ambas hermanas compartían habitación e incluso cama, eran todavía pequeñas. A una de ellas le fue diagnosticada la enfermedad y no tardo mucho la otra hermana en manifestar los mismos síntomas.
Ambas fueron llevadas para seguir un tratamiento a Caramulo, sin embargo no paso mucho tiempo en que una de ellas nos dejara. La otra corrió mejor suerte y aun con ciertas limitaciones de por vida, tuvo la oportunidad a sus 84 años de contarnos como fue su vida durante aquellos meses interminables en la Ciudad de los Tuberculosos.
















































domingo, 5 de marzo de 2017

Quinta del Profesor


Nos encontramos en Portugal con el tiempo justo y nos disponemos a ver que podemos visitar de lo planeado.
Comenzaremos y no sin mucho sacrifico para su localización con este magnifico palacete de estilo indiano, llamado por muchos la Casa del Profesor.
Su primer dueño fue una afamado y adinerado medico de esta región.
Encontramos algunos estilos de estucos decorativos,  figuras de la mitología surgieron como nuevas obras de arte, sin lugar a dudas son los elementos de mayor valor artístico de esta casa.
La parte superior de la escalera es impresionante, está coronada con una cúpula fantástica y un balcón. No podríamos  aventurarnos más en este piso, porque el suelo no ofrece condiciones mínimas de seguridad... y ya sabemos.
La casa está en muy mal estado de conservación. A través de numerosas infiltraciones, toda su estructura de madera podrida, lo que es una verdadera trampa para los incautos visitantes.