martes, 1 de agosto de 2017

Fuerte de Gracia (Elvas-Portugal)



Elvas es una de las pocas ciudades europeas que ha conseguido mantener gran parte de sus murallas medievales y la totalidad de su fortificación abaluartada. Este entramado defensivo se reforzó con dos fuertes exteriores situados en sendas colinas que cobijan la ciudad: Santa Luzía y Nuestra Señora de Gracia.
Hoy nos adentramos en el segundo, conocido como Forte do Graça o Conde de Lippe.
Este fuerte se ha encontrado en ruinas hasta el año 2015 en que la Cámara Municipal de Elvas en que termino su restauración.

Cabe decir que la fortificación abaluartada junto con sus fuertes exteriores, una vez completada en toda su extensión, jamás fue tomada por el enemigo.
Tal es el caso que según los expertos las fortificaciones de Elvas la convierten en la más poderosa de Europa, al ser considerada como inexpugnable. Seguramente méritos suficientes para ganarse el reconcomiendo de Patrimonio de la Humanidad que le otorgó la Unesco en 2012.

Esta sinuosa fortaleza del S. XVIII, se levanta sobre el Cerro de Nuestra Señora de Gracia.
En el contexto de la Guerra de la Restauración portuguesa, el ejército español al mando de Luis de Haro cercó y atacó Elvas en la batalla de las Líneas de Elvas (1659).
El fuerte también resistió el asedio de las tropas españolas durante la llamada Guerra de las Naranjas (1801), y más tarde, durante la Guerra Peninsular, las tropas napoleónicas del general Nicolás Jean de Dieu Soult lo bombardearon sin llegar a tomarlo.
La construcción se inició en 1763, finalizándose 30 años después.
Tras las mencionadas batallas y con el paso de los años, éste mantuvo su espíritu bélico al convertirse en prisión militar más tarde.

















































Os dejamos este video que ilustra mejor que nuestras imágenes tan magnifico baluarte defensivo


lunes, 31 de julio de 2017

Elvas frontera abandonada


No hace muchos años desapareció esta frontera entre España y Portugal al entrar en la Comunidad Europea; hoy en día solo queda el recuerdo.






La mayor parte de sus instalaciones languidecen, el nuevo puente y la nueva carretera dejan sin sentido este afamado paso fronterizo entre Badajoz y Elvas.














Negocios que en su día fueron florecientes hoy  son ruinas de lo que fueron; es el precio que se debe pagar por el progreso.












La mayoría de las casas que sirvieron de morada para la Guardia de fronteras portuguesa están abandonadas, no así todas ya que algunas de ellas han sido ocupadas.