jueves, 14 de septiembre de 2017

Vallecas o Valle del Kas

Un barrio que siempre lo recordare con cariño, durante algunos años he convivido con sus gentes, gente humilde con problemas desconocidos para muchos, sin embargo ahí siguen luchando con la misma fuerza con la que levantaron su primera chabola años atrás.

Sin embargo, el barrio esta cambiando, prueba de ello es el gran proyecto urbanístico denominado Ensanche de Vallecas.
Toda una sucesión de amplias calles, que por desgracia no tienen el mantenimiento adecuado a su desgaste y hablo de personas que no valoran lo que allí con el dinero de muchos se ha llevado a cabo.

La arquitectura por supuesto es lo que mas nos llama la atención; toda una suerte de diseños arquitectónicos, acertados unos y discutibles otros pero en la lejanía forman un maravilloso conjunto urbanístico.
Cabe decir que las promociones han supeditado el diseño a la calidad de los materiales empleados en la obra, muchos de ellos de vida corta y costosa sustitución. Se ha ensayado con todo tipo de materiales y revestimientos, utilizados quizás en exceso. No cabe duda de donde hubo que recortar, pero eso ya lo dejaremos para otro capitulo.



Si hay un edificio representativo de intervención urbanística es la Torre Negra



Otro curioso y llamativo edificio; recubierto en su totalidad de paneles sintéticos, que si en un principio ofrecen ventajas, en el medio plazo comenzaran a perder algunas de sus características, tales como el brillo y textura, pasando a un tono mate y aspecto avejentado.







Desde luego aquí el arquitecto no pensó ni por un momento en la existencia de cacos: Se puede acceder sin problemas desde la escalera a las terrazas de servicio.














Encontramos las llamadas fachadas ventiladas, un recurso muy llamativo estéticamente y a su vez funcional.




Todo un ejercicio de minimalismo, resuelto en planchas metálico-aligeradas y pintadas en vivos colores.


















No todos están de acuerdo con el Ayuntamiento de Carmena.







lunes, 11 de septiembre de 2017

La Mansion de O.H. Hooff


Existen abandonos y abandonos con mayúscula, el que hoy os presentamos lo calificaría de sobresaliente.
No era la primera vez que pasaba delante de esta mansión, casi siempre de noche y otras con prisa, por lo que nunca tuvimos la certeza de cual era su estado: Nada indicaba que semejante casa hubiera sido dejada en manos de Dios.
Esta vez no llevábamos prisa, y porque no parar y darle un vistazo.
La cancela de la puerta principal daba el aspecto que llevaba tiempo sin haber sido abierta, otra señal el jardín abandonado, pero lo que en ningún momento pensamos fue encontrar la puerta  principal abierta de par en par.
La primera opción y única que barajamos para comenzar su explotación fue llamar con los nudillos en la puerta y preguntar con un tono de voz mas que alto si allí había alguien, tras unos segundos interminables de espera repetimos la operación; de nuevo la contestación fue el silencio.
De puntillas y asomando la nariz la lo primero comenzamos a recorrer su interior. Cada paso  menos crédito dábamos a lo que nuestros ojos iban descubriendo.

En el hall encontramos nada menos que dos fantásticos pianos, de allí una escalera de piedra daba acceso a los pisos superiores.
Comenzamos a recorrer el interminable pasillos que daba entrada a varios salones, cocina, zona de servicio. baños y alguna habitación.

































Ya en el piso de arriba la distribución de la casa era similar a su planta baja, todo giraba en torno al interminable pasillo. Allí se encontraba el grueso de las habitaciones que no eran pocas.
Muchas de ellas decoradas con ambiente juvenil lo que nos lleva a pensar que habría sido habitada por una familia numerosa.
En ninguna de ellas faltaba detalle; incluso en los baños llamaba la atención que aprecia que terminaban de ser utilizados, hasta el rollo de papel higiénico estaba nuevo; toallas limpias y demás enseres para el aseo se encontraban en su sitio.
Constantemente teníamos la sensación de que en cualquier momento sonara una voz ronca, sorprendida y malhumorada que nos dijera: !!! QUE HACEN USTEDES AQUI !!!





























Y de allí salimos, con el mismo miedo y cautela con la que entramos; junto a muestro vehículo se encontraba otro aparcado..."Tranquilidad", todos sabíamos donde habían ido. serian otros que como nosotros todavía no se habían fijado en lo que tenían delante de sus ojos.
Ya solo nos queda resaltar que este tipo de localizaciones no serán de dominio publico  por el propio sentido común.

Por  cierto al salir cerramos la puerta  😕